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lunes, 25 de agosto de 2014

Manuel Carrasco nos tienta como a su guitarra --

    Fotos de HuelvaYa
Anoche disfruté del concierto de Manuel Carrasco. No se puede explicar con palabras, por muchas cosas que ellas sean capaces de transmitir, lo que significa. Aun así intentaré rebuscar las oportunas, embaucando a las musas:
      Es un volver a la juventud que se fue sin darnos cuenta, esa que nos robaron mientras mirábamos para otro lado pensando que todo era eterno, dando por hecho que la alfombra, que se deslizaba ante nuestros ojos, no tenía un final. Hasta que, un día, miras atrás y la inmensidad está a tu espalda, entonces concluyes que fuiste joven alguna vez… y en ese momento   comprendes lo importante que es volver.
     Volver…: entras nerviosa, empujas el entramado tumultuoso de la línea que divide la fantasía de la realidad y pisas, con tus tacones viejos, el suelo de un estadio cualquiera, dando lugar a la transformación, cuando, como si del calor trepidante de un verano cordobés se tratase, todas tus ansias acumuladas hacen el milagro debido a la propia descriogenización, templándote todas las partículas del cerebro, mientras te encandilas contemplando cómo te crecen alas en el alma…
    Tu espíritu, vapuleado por el tiempo, se emborracha de Música hasta que estallan dentro un cúmulo de estrellas, con brillos de palabras y ráfagas de notas al viento, justo en el lado izquierdo de tu cuerpo. Mientras, con esa luminiscencia, ahondan hasta deshacerte, hasta crearte o modificarte, y sobre todo alientan la quimera de rejuvenecerte. En el resplandor de tus ojos se acomodan entonces las mismísimas estrellas, y tú eres astro, y eres música, formando parte de este particular aquelarre. Y tú eres…Vives el sueño que tiene el arte de difuminar las arrugas de tu cara, con sonrisas y entusiasmo, en medio de frases extraídas de la angustia de una guitarra…
      Todo se extralimita en esta multitud consecuente, cómplice, artífice del entorno, ebria ahora; y te emocionas, vibras, lates, y saltas al ritmo de Manuel, hasta deshacerte de esa parte del camino que pesa tanto. Lo consigue, él hace el milagro de que vuelvas a sentir lo maravilloso que es volver al Pasado. Al mirar sus ojos claros recuerdas perfectamente lo que significa enamorarse otra vez, desde el prisma ingenuo de una adolescente. Y, sí, lo consigue, que vuelvas a enamorarte… cuando blande las cuerdas etéreas de tu corazón como si fuesen las más elocuentes teclas de un piano extraño.
      Solamente por unas horas entras de bruces en el paraíso, en su voz, en sus quejios, en su propuesta, en su forma pausada y lenta de transmitir, cuando nos regala, a trozos, su esencia de niño bueno, siempre; de hombre humilde, remando en su extraordinario océano marinero, isleño, intenso, de arena y olas, de palmas alentadas por la brisa de una orilla atlántica en la que nació un niño rubio con una preciosa mirada traviesa, aunque calzara unos zapatos rotos, qué importaba; nada deslucido, seguro, a pesar de vestir la camiseta de su hermano mayor. Era feliz, no me cabe la menor duda, cuando en sus manos sostenía unas baquetas maravillosas, esas que su padre le hizo en aquel barco que se fue lejos... Mientras, en el pensamiento, ese niño de mirada ilusionante, alimentaba un sueño…
      Esa es la razón por la que nos deleita como si fuéramos su fuego añorado, ese fuego que le esperaba a las puertas de su casa, en su playa, lejana, tantas veces, de arenas con pátinas de infancia, donde escondió, un día, su felicidad y sus lágrimas, y entre sones que se llevaban las olas, pidió un deseo.
       Manuel nos tienta como a su guitarra. E intenta, doy fe, que todos seamos, en ese entrañable momento, una inmensa -sin nombres- parte de su Familia. Todos.
      Y como si un cometa atravesara de golpe por encima de nuestras cabezas, sobre nuestros brazos, que, a un tiempo, se mecen en el oleaje noctámbulo de la estratagema que se fragua entre el calor, los desgarros, y el son perpetuo, el Son…, Son…, Son....; todos bajos los efectos de una droga necesaria, cuando el paraíso nos parecía ideal, nos agasaja las ansias con lágrimas que dibujan líneas plateadas en su cara, donde, mágica, se refleja la luna. Nuestros ojos se estremecen a su vez, al ser conscientes de tal excepcional espectáculo. Alucinados lloramos por dentro, o nos arrancamos las propias lágrimas, al descubrir que el dador de momentos mágicos brinda con su mejor licor ante nuestros ojos. Quizás esto sea fantástico o tal vez tremendo, pero sin duda da la fórmula perfecta a su alquimia.
     Y nos bebemos otro sorbo en el balanceo de este mar de olas de manos, cual velas al viento, entonando los cánticos que, todos a un tiempo, dejamos que sobrevuelen el espacio abierto de este concierto: un amasijo estrepitoso de almas desbocadas sedientas de una experiencia de libertad, sin cánones ni convenios: aire, voces, arte, palabras, sones, cuerdas, teclas, amor, fantasías, deseos, miradas, requiebros. Trueques y artificios cuando la felicidad se convierte, al fin, en algo tangible.
       Y en ese momento miro a mi hijo que canta a mi vez, junto a mí, a sus veinticuatro años, y miro a sus amigos como en tantos otros conciertos. Entonces me recuerdo a mí misma, en silencio, que la vida merece la pena.
       Gracias, Manuel, a ti, siempre. Tú sabes el valor de la felicidad, esa que no se compra. Gracias, Manuel, por esas lágrimas compartidas en ese momento en que todos fuimos uno.

  
 MANUEL CARRASCO NOS TIENTA COMO A SU GUITARRA (CRÓNICA CONCIERTO PUNTA UMBRÍA 23.08.2014 - Esther_madrid,25-08-2014, 14:10 [*]
      H teneis que leer esta crónica que nos ha enviado Ana, es preciosa , os va a encantar como a mi porque es pura poesia -Esther_madrid, 25-08-2014, 14:20 [*]

 RSS Fee          PLAS PLAS PLAS, maravilloso relato!! Felicidades a la autora! [ Sin texto ] - Soles, 25-08-2014, 15:03 […]
[…]                                         LO mismo que la señora de arriba, una delicia leerte. ..¡¡enhorabuena¡¡.. [ Sin texto ] - Heidi, 25-08-2014,  
                                               Un relato precioso, escrito con mucha sensibilidad. - L.M, 26-08-2014, 13:39 […]
                                                     Anonymous26 de agosto de 2014, 23:56
                                       - Qué bonito y que verdad tan grande
§                                                                                 26-08-2014, 13:39 […]
§                    ¡¡Estupendo!! Ana, mis respetos hacia este talento con la palabra, me has conmovido con ese inicio... Sin texto - Fabi_Col, 27-08-2014, 04:45 […]