Google+ Followers

miércoles, 22 de julio de 2015

hasta que por la mañana... -


Tengo que confesar que soy adicta. 
Permanece en mi piel durante el día, como un murmullo, dándome aquello que me falta, hasta que la luz desaparece, y entonces se hace fuerte la sensación de dependencia.
Me inoculo en el riego sanguíneo todo lo que de música me queda y el tiempo rencoroso me permite y consigo inventarme una isla donde permanecer, al resguardo de todo, mientras ella canta para mí, en una audición extraordinaria...., como una diosa, como si del canto de las siete sirenas se tratara.  

Cuando me quito los cascos y cierro el ordenador, y su voz desaparece, me invento una canción sonando a mis oídos para no echarla tanto de menos, y poder sobrevivir hasta dejarme caer, silenciosa, en mi cama, mecida por los últimos acordes..., adicta hasta los tuétanos, soñando con su voz por otro rato, hasta que por la mañana...