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jueves, 2 de abril de 2015

Y continuo subiendo la calle -

No existieron mariposas en los jardines del parque,
junto a los columpios nunca estuvo ella,
y su sombra sigue siendo mi búsqueda.

Mientras, sigo pintando su nombre
por las paredes, como un poema.
En los charcos, en las aceras,
en las ruedas de la vida, escribo su nombre
con lapiceros que crujen sobre nubes de papel,
de papel acartonado y páginas arrugadas
de libros viejos, de cuadernos de mentira,
de carpetas de colores,
de sueños blancos con tinta que ni siquiera se ve.
Con trazos lentos, oscuros e insensatos.

Si pudiera, si pudiera volver a escribir Mi nombre.
Si en mis noches me hubiera enseñado ella
con ropa de camilla y juegos y risas
girando a nuestro alrededor, como aire.
Ya sé que no pudo ser.
Ya sé que no puede ser.
Ya sé que no puede ser, ahora.
Aunque parezca que todo es posible.

A veces pienso que nada fue tan importante,
por evidente, sin recurso, sin petición.
Pero sucedió sin preguntas, sin tantas respuestas
como necesitaba.
Sólo sé que me faltó su nombre.
me faltó su nombre.
y...
y su mano en la mano mía.

Ella no calmó mi pena, ni arropó mi frío,
ni mi noche en vela.
No existieron  historias contadas a media luz,
no existieron sus caricias en mi pelo,
ni mis lágrimas secadas por sus besos.
Maldito mundo, nunca dije su nombre.
Sus sueños y mis anhelos duermen,
aún,  flotando en el aire de la calle,

Y continuo subiendo el acerado,
sigo buscando el ritmo del paso,
sigo…, después de mis tantas tesituras,
de mis guerras, de mis batallas,
de mis conquistas, mis encuentros, mis tertulias,
mis desencuentros, y mis castillos sobre hojuelas.
Dando amor esparcido sobre el cielo de mi calma,
sobre el infierno de mis iras,
fui besando las caritas de besos y sonrisas,
fui besando al mundo, con esas ganas,
con esa necesidad de encontrar su nombre en mi cara,
sus besos en mi cara, esos que alguna vez me dio.
No hay regalos, ni fines, ni horizontes,
mientras busco sus huellas para sentirme, sentirme.

Ya sé que no pudo ser…
Ya sé que no puede ser…
Ya sé que no puede ser, ahora…

Aunque, a veces, parezca que todo es posible…