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miércoles, 11 de junio de 2014

Una historia de amor *



   Es tarde y está cansando, además está de mal humor, le han roto la ventanilla del coche y ha tenido que hacerle un apaño con un plástico para pasar el fin de semana.
  Entra en su casa directamente al salón, ella está dormida en el sofá, junto a su perra que enseguida se despierta pero no se mueve, sigue a los pies de su dueña.
   Iba a subir a su habitación pero ve que sobre la mesita, junto al sofá, hay hojas y sobres desperdigados. Se acerca, y descubre que son sus cartas, las que escribió cumpliendo el servicio militar. Se reclina, coge una cualquiera y empieza a leerla…, busca con la mano el sillón y, sin soltar la carta, se sienta mientras sigue leyendo.
  Son sus propias palabras sobre una hoja de papel y se sorprende, había tanto amor, una adicción irresistible por mirar sus ojos, por estar junto a ella, absorbiendo esa luz que lo llenaba hasta romperse dentro, incapaz de sentir más deseo por esos labios de los que aún no sabía de su sabor. Rendido ante la imperiosa necesidad de que ella le dijera que sí a esa cita, a solas, en el parque. Levanta la vista y ella sigue dormida en el sofá, con el pelo revuelto, con la cara sonrojada por el calor, con sus labios rojos…, esos que en aquellas cartas le pedía como quien sueña un sueño.
 Cuidadosamente recoge aquel puñado de cartas hasta hacer un montoncito perfecto, se quita la chaqueta y se la deja caer suavemente, abrigándola, después, mientras la perra observa como un espectador de primera fila, se echa a su lado, y juega con los rizos de su pelo, entonces ella se despierta y lo mira, sorprendida y perpleja, preguntándole:
   -¿Fernando, por qué me miras así?
  -Olvidé decirte que te quiero.
  -¿Estás de broma?
  -No, en serio, esto no sería igual sin ti, no podría, Rocío. Nada tendría sentido.
  Ella sonríe impresionada. Él, acaricia sus labios con la ilusión de volver a sentir aquel sabor antiguo, y, se acerca despacio para besarla, cuando alguien los interrumpe rompiendo la magia.
  -¿Mama, donde está mi bufanda marrón que no la encuentro por ningún lado? 

Diciembre 2013